miércoles, 12 de marzo de 2014

A UN MES YA, #SOSVENEZUELA



Hoy se cumple 1 mes desde que los venezolanos saliéramos a la calle a apoyar a los jóvenes venezolanos que ya tenían más días protestando. Un mes desde que el gobierno asesino y sus cómplices mataran a los primeros jóvenes cobardemente con un tiro en la cabeza  sólo por protestar. Un mes ya de vivir en sosobra, pero con la firme convicción de que luchamos por una causa justa y con sobradas razones.

Hoy además de las razones iniciales de la protesta: inseguridad, escasez, censura y corrupción, se unen unas igual de importantes: libertad de los estudiantes, presos políticos y también justicia para los torturados por este régimen de asesinos.

Tenemos muchos años protestando frente a este gobierno que ya demostró que 15 años no son suficientes para resolver problemas, 15 años ya poniendo en evidencia que su revolución NO SIRVE son más que suficientes. Las razones de protesta de hoy en día horrorizan más que nunca. La represión, censura y tortura desatadas desde el inicio de la protesta son escalofriantes. Eso y tener que aguantar a unos personajes terriblemente crueles que dicen ser gobernantes, fiscales, ministros y  militares se burlen del dolor del pueblo y de las reivindicaciones que exigen millones de venezolanos. No  es posible tener un presidente, o mejor dicho un dictador, que baile en cadena nacional mientras 24 familias lloran a sus muertos, no es posible tener una defensora del pueblo que no vea a los torturados y justifique lo injustificable, no es posible que la Guardia Nacional sea la mano del gobierno para reprimir a su pueblo, no es posible que los paramilitares del gobierno siembren el terror a lo largo de la geografía nacional.

Lo cierto es que hoy ya no están sólo los estudiantes en las calles, sino también un pueblo  cansado de tanta barbarie, desgobierno, injusticia y corrupción. Es cierto que a muchos les disgustan las  barricadas, pero que es eso frente al asesinato impune, frente a 15 años de insultos y vejaciones por parte del gobierno. 15 años sembrando odio, descontento y arruinando a un país traen esto. No justifico los insultos, pero entiendo que la gente está muy cansada del maltrato a lo largo de todos estos años de gobierno. No creo que la oposición sea perfecta, comete errores,  pero sí estoy clara que no hay armas del lado opositor, se ha hablado de guerra Civil incluso, pero eso no es posible en Venezuela pues sólo un lado está armado y es el gobierno, por ello hablamos de DICTADURA, de ASESINATOS y no de Guerra Civil

Mi país no se merece gobernantes que hablan de fascismo cuando son ellos quienes lo practican, mi gente no se merecen ministros y gobernadores que llamen a los grupos armados a defender la Revolución Bolivariana. Mi país es mucho más que esa Revolución fallida que no incluye, sólo excluye al que piensa diferente. No nos merecemos ser el país con la inflación más grande del planeta, el tercer país más violento del mundo o que Caracas haya pasado de ser la sucursal del cielo a la segunda ciudad más violenta y estar además entre las más caras para vivir. Mi pueblo no se merece una Industria petrolera arruinada, una corrupción que esconde que se desaparezcan, solo en un año,  20 mil millones de dólares del organismo que controla las divisas, pero sobre todo mi gente no merece llorar cada año más de 24 mil homicidios. NO NOS MERECEMOS ESTE HORROR y por eso seguimos en la calle (y sí digo calle porque los que vivimos afuera también hemos salido en muchas ocasiones a marchar y concentrarnos en las ciudades que vivimos…y lo seguiremos haciendo).

Voy a terminar este post con un párrafo que copio idéntico del post que escribí hace un mes cuando esto inició porque la situación sigue siendo la misma, sólo que con más muertos:

Los venezolanos nos enfrentamos a una lucha desigual, no contamos con instituciones independientes, no tenemos medios imparciales en los cuales expresarnos, no tenemos un ejército preocupado por defender a su pueblo,  por eso hoy pedimos desesperadamente la ayuda internacional. Seguiremos en la calle, pues ya la protesta de los valientes estudiantes se transformó en la lucha de las madres de estos, de los padres de estos, de un pueblo entero cansado de tanta sinrazón, de tanto  amedrentamiento. El gobierno chavista y madurista nos ha quitado tanto que nos ha quitado hasta el miedo. No importa ya que saquen a la guardia nacional, a los cuerpos del gobierno y sus bandas de colectivos armados (suficientes pruebas hay de estos éstos disparando contra los estudiantes el 12 de febrero), seguiremos en la calle por defender el derecho a la libertad de expresión y a la VIDA. 

RESISTENCIA VENEZUELA, EL QUE PERSISTE VENCE!!

sábado, 15 de febrero de 2014

#SOSVENEZUELA


A quien pueda interesar,

Hoy el pueblo venezolano está en la calle. Y lo está para acompañar a los valientes estudiantes que el 12 de febrero salieron en el día  de la juventud, como es su derecho, a reivindicar su deseo de expresarse libremente, a marchar democráticamente para pedir la liberación de sus compañeros sometidos por el régimen.

Ver al pueblo venezolano en la calle no es nuevo, tenemos 15 años protestando ante un gobierno antidemocrático, corrupto y mentiroso. Ya en el 2002 y 2003 salimos masivamente a la calle, en esa ocasión sucedió lo que hoy estamos viendo; represión, asesinatos y persecución política.

Las razones que hoy nos llevan a la protesta son más que claras, El chavismo tiene 15 años en el gobierno, unas veces electo por mayoría y otras, las que más, por manipulación de votos y de conciencias, por ventajismo político y por una ansia desmedida de poder. No es democrático estar tanto tiempo en el poder porque como bien decía Bolívar: "nada es tan peligroso como dejar permanecer largo tiempo en un mismo ciudadano en el poder. El pueblo se acostumbra a obedecerle y él se acostumbra a mandarlo; de donde se origina la usurpación y la tiranía"

Tienen pues 15 años  usurpando derechos, ejerciendo en su máxima expresión la tiranía, robando, manipulando a un pueblo con hambre, chantajeándolo, promoviendo la violencia que es ya lo único que se divisa uniforme en el mapa nacional. 

Hoy cuando sacan a los cuerpos del estado para disolver, a tiros, marchas de estudiantes que como única arma tienen papel  y lápiz, a veces piedras, el resto de luz venezolanos nos unimos y decimos: BASTA! Tenemos muchas razones para protestar y aunque sólo fuera una el motivo la Constitución ampara el derecho a protesta. Así protestamos por:

Primero, la inseguridad que no  nos deja vivir sin miedo. En Venezuela se sabe cuando se sale de casa pero nunca sí llegarás vivo, en cualquier lugar, carretera o en tu casa no estás seguro. Más de 24000 muertes violentas sólo el año pasado lo evidencian, en Venezuela muere más gente que en países en guerra como Afganistán. Las cifras no mienten somos el quinto país más violento del mundo, y Caracas la segunda ciudad más peligrosa del Planeta.

Segundo, La Censura. Este gobierno en un descarado ejercicio antidemocrático tiene años censurando y destruyendo los medios de comunicación social. Ya en el 2007 cerró RCTV el primer canal de televisión en Venezuela, ha cerrado también numerosas estaciones de radio, ha sobornado, comprado o amedrentado al resto de los canales de televisión privada, así los venezolanos sólo podemos ver lo que pasa en el país por los canales del exterior que se ven por cable y eso parece estar acabando también, pues el 12 de febrero durante las protestas el presidente Maduro ordenó sacar del aire al canal colombiano de noticias NTN24 por ser el único canal que en ese momento transmitía lo que estaba ocurriendo en las calles caraqueñas durante la protesta estudiantil. Los  medios gráficos también sufren este ahogo a la libertad de expresión pues el gobierno no les otorga divisas para comprar papel, así se aseguran que ni se pueda ver lo que ocurre en el país y tampoco se publique. Sí eso no es Dictadura qué es entonces.

Tercero, la escasez, algo inexplicable en un país tan rico, pero un país también con un gobierno que en los últimos 15 años se ha dedicado a expropiar y acabar con la empresa privada. Hemos pasado de ser un país que importa el 80% de lo que consume y eso es culpa exclusiva de un gobierno que ha acabado con las empresas y no entrega divisas para producir a las pocas y valientes que quedan.

Cuarto, La corrupción. Esta fue una de las causas por la que esta gente llegó al poder, Chávez prometió acabar con la corrupción de los gobiernos anteriores. En vez de eso, la corrupción se ha convertido en la bandera de este gobierno forajido. El ejemplo más reciente  resulta escandaloso, pero no sorpresivo. El año pasado se perdieron en Cadivi (la institución encargada del control de cambio) 20.000 millones de dólares, no se dice fácil 20.000 millones, los cuales fueron entregados a empresas de maletín de funcionarios y amigos de funcionarios del gobierno. Esa es sólo La punta del iceberg de toda red de corrupción que hay en el gobierno socialista de Nicolás Maduro.

Podría seguir enumerando razones igual de válidas que las cuatro anteriores como el adoctrinamiento cubano, la devaluación, los apagones en pleno siglo XXI y una larga lista de razones por las que continuamos protestando, pero esta carta se tornaría eterna.

Los venezolanos nos enfrentamos a una lucha desigual, no contamos con instituciones independientes, no tenemos medios imparciales en los cuales expresarnos, no tenemos un ejército preocupado por defender a su pueblo,  por eso hoy pedimos desesperadamente la ayuda internacional. Seguiremos en la calle, pues ya la protesta de los valientes estudiantes se transformó en la lucha de las madres de estos, de los padres de estos, de un pueblo entero cansado de tanta sinrazón, de tanto  amedrentamiento. El gobierno chavista y madurista nos ha quitado tanto que nos ha quitado hasta el miedo. No importa ya que saquen a la guardia nacional, a los cuerpos del gobierno y sus bandas de colectivos armados (suficientes pruebas hay de estos éstos disparando contra los estudiantes el 12 de febrero), seguiremos en la calle por defender el derecho a la libertad de expresión y a la VIDA. 

Sólo pedimos que la comunidad internacional nos escuche y acompañe porque callar frente a la injusticia es ser cómplice de ella. Es imposible callarse ya ante tantas verdades, frente a una dictadura declarada y asesina. 

                                                                     Una venezolana que decidió no callarse.




miércoles, 15 de enero de 2014

QUIERO CONTAR UNA HISTORIA, SE LLAMA VENEZUELA!


Hoy quiero contar una historia que es también la historia de mi vida en mis primeros 32 años  y que me acompañará el resto de mi existencia. Quiero contar la historia de MI PAÍS, un lugar maravilloso llamado VENEZUELA o también la Tierra de gracia, la pequeña Venecia, porque además yo nací en Caracas o la sucursal del cielo. Hoy el país más bello del Mundo, es también el país con más inflación del Planeta, el tercer país más violentó del Mundo, y esas son cifras que nadie inventa, son datos mundiales. El país más bello del Mundo es también el peor gobernado, el más destruido, el país más rico de Latinoamérica crece económicamente igual o menos que los países e islas más pobres de la región.

Venezuela, es el lugar donde nació mi madre, es también el lugar que recibió a mi padre cuando tuvo que salir de su España natal. Una tierra que acunaba con amor a quienes nacían en ella y a quienes venían a cobijarse en sus playas infinitas y llanuras calientes. Estoy feliz y orgullosa porque a mis padres les tocó criarse y vivir en esa tierra amable, orgullosa de ser el perfecto ejemplo del mestizaje que nos hace bellos y grandes.

Quiero contar esta historia porque me niego a olvidar a la Venezuela que me vio nacer, mi Venezuela forjadora de libertades, espléndida, generosa, trabajadora y noble. Muchas veces oigo con dolor a venezolanos en estas otras tierras donde me ha tocado vivir hablar con dureza de Venezuela. Es cierto que en la Venezuela actual ya no me reconozco,  esa Venezuela construida en 15 años de chavismo no es el país en el  que yo nací, pero eso no me hace olvidar  esa preciosa historia que nadie me contó y que yo viví por 32 años, y a la que he vuelto por 8 años más. 

Es cierto que esta historia que cuento no es perfecta, ¿algo lo es?. En mi Venezuela también había problemas, pero la vida tenía valor, en mi Venezuela había pobres, pero la mayoría no temía por su vida cada día. Mi Venezuela era un país en que la gente se levantaba a las 5 am, pobres y pudientes porque siempre se trabajó, pocos eran los flojos y muchos los trabajadores. 

En mi Venezuela se podía estudiar, el mejor ejemplo son mis padres, los dos estudiaron en la universidad pública y con esa educación llegaron al éxito. En mi Venezuela yo tuve la opción de estudiar también en una universidad privada y hacer un posgrado en una universidad pública y ambas experiencias fueron excelentes. En mi Venezuela trabajé y siempre tuve más y más oportunidades de trabajo, nunca me faltó, no me fui por esa razón, me fui por miedo.

En mi Venezuela, podía compartir con mis compatriotas, pertenecieran a  la clase social que pertenecieran, del partido políticos que siguieran, del equipo de baseball que aplaudieran, del color de piel que tuvieran. Recuerdo con gran nostalgia mi adolescencia y temprana juventud en las playas de Margarita, esas “semana santa” donde lo importante era compartir un buen rato en la playa vinieras de donde vinieras. Recuerdo también mi paso por la universidad y la temprana adultez, podía compartir con cualquier compatriota sin problema, en mi salón de clases había ricos, clase media y pobres  pero nadie  le decía al otro  "escuálido" o 'chavista", éramos felices antes que el discurso del odio nos separara.

Yo decidía si iba a la Plaza Venezuela por una cerveza en el Cordón Blue o si iba al San Ignacio en Altamira a tomar una botella de Champagne en la discoteca de moda. Así era mi Venezuela, en mi historia bailaba salsa el viernes en el Café del Ateneo y todo tipo de música el sábado en Pals en el CCCT. Pero esa Venezuela comenzó a desaparecer hace 15 años y de ella no queda ni la sombra. Ahora no puedo ir a la Plaza Venezuela, ni al Ateneo, porque el Régimen levantó un muro de odio entre el este y el resto mi querida Caracas, para mí hoy es impensable ir a lugares por lo que antes circulaba, a veces con cautela, pero a los que tenía la opción de ir, a mí (niña del este) nunca el MIEDO me frenó. Hoy el miedo lo llena todo y cuando voy no pienso en salir para que me maten  que es lo más probable para cualquier venezolano sea de día o de noche y donde sea, en ningún lugar se está seguro.

En mi historia, me bañaba en playas azules en Margarita, y en playas transparentes en Los Roques, en mi historia veía la nieve en el Pico Bolívar y construía un muñeco de nieve allá donde  el Teleférico de Mérida me llevaba; en mi historia veía impresionada como el Rio Caroní y Orinoco se unían en su caudal indómito; en mis historia rodaba por  el desierto de arena en  los Médanos de Coro; en mi historia veía el amanecer en los llanos madrugadores. Todo eso es parte de esta historia que cuento, porque Venezuela es así de rica y se podía recorrer… ahora eso es impensable.

En mi Venezuela, luche por 7 años por lo que me negaba a aceptar en mi país, 7 años de marchas, protestas y votos contra el chavismo infame y destructor, cuando comprobé con tristeza que esas luchas de las que tengo hasta cicatrices no funcionaban contra un régimen que no era democrático salí del país, cuando comprobé que ya no podía circular por mi ciudad ni mi país salí de allí, cuando el MIEDO se instaló en mí, emigré. Desde entonces y en estos 8 años sigo votando y escribiendo desde este blog porque a mí no se me olvida mi VENEZUELA ni mi historia, todos los años he vuelto, aunque ya no estoy segura si en este 2014 lo haga. Me duele mi país, me duele mi familia y amigos, pero a Venezuela es muy difícil regresar.

A pesar de todo, yo SIEMPRE llevo esta historia conmigo y la cuento siempre que puedo, no se me olvida lo feliz que fui en mi país, y aunque hoy tengo perdidas las esperanzas, en mí queda el deseo de volver a ver a mi país feliz porque yo amo a Venezuela.

Doy gracias siempre porque Dios me permitió nacer en "La tierra de Gracia" , doy gracias porque en mi Venezuela me criaron con el ejemplo del estudio y el trabajo. Trabajé hasta el último mínuto que pasé en mi país, porque en ese momento no sólo vivía bien el "enchufado" como ahora, los que trabajaban honradamente como en mi casa salían adelante. Hoy después de 15 años la igualdad va llegando, ahora todo el mundo es más o menos pobre., menos los corruptos y enchufados del gobierno, esos son millonarios a costillas del pueblo al que engañan.

Yo digo con orgullo cuando me preguntan que soy venezolana, porque no se me olvida mi historia llamada VENEZUELA, porque aunque yo tenga ya un segundo pasaporte y probablemente tenga un tercero, en ellos siempre se leerá; lugar de nacimiento: VENEZUELA y eso es algo que no quiero ni puedo olvidar...por eso cuento esta historia.

jueves, 28 de noviembre de 2013

AGRADECIDOS 40!!!


Pues sí señoras y señores, llegó el día, cumplí 40 años, creí que me desmayaría o algo, pero no fue así, los sobreviví y aquí estoy. Además, cuando recibes tantas muestras de cariño, flores, globos, llamadas, mensajes y la gente te sigue diciendo que estás fabulosa y que luces muchiiiiiiisimo más joven pues el evento que uno cree apocalíptico se convierte en algo maravilloso.
  
Aprovechando que por las nuevas tierras en las que vivo hoy se celebra THANKSGIVING, creo que no sería justo llegar al cuarto piso/planta de la vida sin agradecer por todo lo que la vida me ha dado en estos primeros 40 años de existencia. 

Lo primero por lo que estoy agradecida y todos lo saben es por mi familia, sin ellos no sería NADA. Son mi ejemplo, mi motor, mi meta y el remanso donde encuentro TODO. No hay amor más grande que el que siento por mis padres y hermanas, siempre me han acompañado, apoyado y eso por 40 años seguidos se agradece y mucho. Mi familia ha ido creciendo con mis sobrinos, esos chipis hermosos y tremendos. Ahora con mi querido esposo quien además me regaló también otra hermana. Muchas veces creí que llegaría a los 40 sin una pareja de vida, y fíjense un poco antes me llegó la recompensa por tanta espera. Agradezco porque estoy aprendiendo a vivir en pareja y ello trae siempre sorpresas inesperadas y momentos de aprendizaje.

A la par que la familia hay que agradecer  la salud, porque sin ella no podría disfrutar de los que más quiero. Gracias Diosito por la salud y porque los pequeños problemas de salud en mi familia siempre se han resuelto.

Me siento agradecida también por los muchos amigos que tengo alrededor del mundo, por esas otras hermanas que la vida me dio, por los compañeros y compañeras del colegio, de las universidades donde he estudiado, de los lugares en los que he vivido, por mis compañeros y compañeros de trabajo que soy son mis amigos incondicionales, por mis ex alumnos que son en muchos casos  son ahora  amigos. No sé cómo agradecerle a la vida por tanta gente hermosa que conozco y me hace feliz.

Doy gracias por mi espíritu aventurero,  por mi búsqueda incesante, por mi facilidad para el cambio que me ha permitido vivir ya en mis cuatro décadas en 3 países distintos.

Doy gracias por mi alma humanista, por la lectura, el estudio y todo lo que me hace afirmar  como decía Sócrates que  “Sólo sé que no sé nada”, porque es así, cada vez que lees o estudias te das más cuenta de todo lo que  hay  que aprender y que es infinito. Doy gracias porque me gusta escribir, aunque lo haga de cualquier forma y sin ser talentosa en ello. La escritura es un drenaje que me permite tratar de expresar mi universo.

Doy gracias por creer en la gente, en la buena fe de las personas, porque aunque ello me haya traído decepciones es también mi esencia y prefiero vivir rodeada de pensamientos positivos y no del miedo a lo desconocido.

Doy gracias por las oportunidades que me ha dado la vida en estos  40 años, por todos los viajes, las culturas y la gente que he conocido. Me siento orgullosa y agradecida de haber visto tantas cosas, tantos lugares.

Doy gracias también por los errores que me han hecho crecer y madurar.  El que no arriesga, ni gana ni pierde y el aprendizaje se logra también a través del error.

Bueno pues eso, a estar agradecida siempre y como dicen por ahí “que me quiten lo bailao”. Que vengan otros 40 o los que hagan falta.

domingo, 8 de septiembre de 2013

SI LAS PAREDES HABLARAN…BYE, BYE #7

Mañana mis padres entregan la casa que ha sido nuestro hogar en los últimos 11 años. Es verdad que de esos 11 años yo solo viví 4 años en ella, pero en los 7 restantes fue el hogar al que llegué en vacaciones y en todas las navidades. Nuestra casa, nuestro refugio-isla en ese mar de delincuencia invivible que se ha vuelto mi ciudad. Cuanto te echaremos de menos #7 (ese era el número de nuestra casa), te vendieron porque te quedaste grande para solo papá y mamá, no porque no te adoráramos..

Si sus paredes hablaran contarían una historia de amor, de una familia de 5 inseparables aún en la distancia, y que se convirtió en 9 entre sus muros. De allí salió Caro de novia para casarse con Luis, allí vivieron sus primeros días mis 2 sobrinos;  María Caro disfrutó como nadie la casa, la piscina y el jardín en los 6 años que lleva de existencia y correteando por allí; también el gordito disfrutó su primer año y dio sus primero pasos en ella. A comer a mi casa  con vistas a su jardín precioso llevé a Dani para que conociera a su próxima familia, pero hasta las casas tienen su historia con principio y final, mañana #7 llega al final de su historia con los Vázquez.



Allí quedan muchos recuerdos, las fiestas alrededor de la piscina, las piscinadas y barbacoas, el jardín  correteado por María Caro y las perritas, el bar donde siempre sonaban “La Lupe” y “La Billos”, el salón que nadie podía pisar, los árboles de mango y limón, los incontables almuerzos familiares, mi preciosa biblioteca de dos plantas, y hasta anécdotas de los amigos que la llamaban “The Mansion” y  juraban que allí se atendía el teléfono con un: Buenas tardes, residencia de la familia Vazquinton…jejeje. Ainnsss cuantos recuerdos #7, sólo espero que la familia que la habite ahora sea tan feliz como nosotros hemos sido entre tus paredes y plantas. Hasta siempre #7.







Pd: no se pierdan una nueva temporada de Keeping up with the Vazquez´s in a new location...justo la que teníamos antes de llegar a esta casa, espero hayan guardado el número.